Las ciudades universitarias se han convertido en epicentros de desarrollo inmobiliario, impulsadas por la constante demanda de alojamiento y servicios para estudiantes.
¿Cómo las empresas pueden capitalizar esta tendencia? Con el crecimiento de la población y la mejora de la infraestructura urbana, las ciudades ofrecen un panorama atractivo para la inversión.
El último Índice de Acceso a la Vivienda (PIR), presentado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), revela una realidad preocupante: las familias chilenas necesitan más de 11 años de ingresos íntegros para acceder a una vivienda promedio.